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Matemáticas

17/04/2013 5 comentarios

Sí, sé que igual el título a algunos les echa para atrás, y tienen tentaciones de cerrar el navegador, pero venga, una pequeña oportunidad. 😉

Lo que voy a poner es una tontuna que he hecho para mis diablillas, y ya que estamos, lo comparto con vuecencias:

Operaciones

Si tenéis alguna duda, queréis comentar algo, o tenéis alguna idea para mejorarlo, no lo dudéis y adelante… no me comprometo a llevarlo a cabo, pero lo intentaré.

Eso sí, si tenéis una idea brillante y me hago millonario, ya os invitaré a un cafelito o algo.

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Lo siento

27/02/2013 Deja un comentario

Inspirado en un juego, y para mantener un poco a la neurona en forma, he hecho esto:

Contagio.

El funcionamiento es sencillo:

Con las celdas de la derecha cambias el color de la casilla de la esquina superior izquierda, y la de todas las adyacentes del mismo color.

Así, hay que “propagar” el color, cambiando al que más convenga para, en menos de 25 clics, cambiar el color de todas.

Con el tope de 25 es sencillo.

Y como se puede ver en el código fuente, es muy sencillo. El mayor problema ha sido  conseguir la forma correcta (que seguro que no es la idónea) de recorrer todas las casillas sin bucles y sólo las que de verdad hay que recorrer.

Y lo de “lo siento” del título es porque espero que no os viciéis!!! jeje

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Juegos Imposibles

03/04/2012 Deja un comentario

Sé que soy un inconsciente, pero qué queréis, a ratos mis diablillas pueden conmigo y bajo las defensas.

Y en uno de esos momentos en los que me encuentro más vulnerable, la mayor me ha pedido jugar al “veo veo”. Sí, lo sé, soy un insensato y he arriesgado, pero me gusta vivir al límite.

Diablilla mayor: Veo veo

Incauto (yo): ¿qué ves?

DM: Una cosita

I: Y qué cosita es

DM: Empieza por… B

Ahí he empezado a decir cosas… y como todavía lo de la b y la v no lo lleva bien (tiene 4 años!!!) he probado con las dos. Y nada.

He ido diciendo: Bata, Batido, Vaso, Barco (estábamos en la cocina, y aunque no se vean muchos barcos desde una cocina en Madrid, había que intentarlo), Babero, Pera (sí, no es la B, pero el sonido se parece).

Al final me he dado por vencido. Cuando he pedido la solución se ha hecho de rogar, y me ha dado pistas: Está ahí (la nevera). He mirado todos los imanes que tenemos y ná, que no veía nada que empezase por B. Me rindo. Se apiada de mí y me dice la solución…

Chancleta.

Pero… pero si chancleta no empieza por B!!! Pero como Mayra Gómez Kemp en “Un, dos, tres” todo guarda relación:

Ya, pero la chancleta es azul, y azul en inglés es blú.

Sooocoooooorrroooooooo!!!!!!!!

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Retomando los clásicos

06/02/2012 1 comentario

Aunque pudiera parecerlo por el título, no he empezado a leerme a los grandes de la historia de la literatura, o al menos no de manera continuada (un clásico de vez en cuando está bien, pero tampoco hay que saturar a la pobre neurona). Tampoco es que haya comenzado con una dosis de cine de autor: las películas kazajas en versión original sin subtítulos (eso es para nenazas) sobre la dura vida de un pastor al tener que enfrentase a la dura decisión de comunicar a la familia rival que se ha enamorado de una de sus ovejas se las dejos a los gafapastas. No, yo a lo que he vuelto es a los juegos de antaño: el veoveo. Y por suerte, viendo la imagen de al lado (que podría dar para muuuchas entradas) sólo he vuelto a los juegos, no a la música. De momento.

Pero no os vayáis a creer que esto es algo fácil, pan comido, como dirían algunos. No. Esto es la guerra. Ríete tú de una partida entre Viswanathan y Deep Thought con la condición de que el perdedor muera. O una partida al Monopoly contra Botín, cada uno con su capital. Ná, eso es un juego de niños. A esos “intelectuales” me gustaría verles intentando batir a mi diablilla mayor en el Veo Veo.

De muestra, unos botones.

Y ahora una transcripción, más o menos fidefigna de uno de esos duelos.

– Diablilla: Veo veo

-Pobre Incauto (es decir, yo): ¿Qué ves?

– Una cosita

– ¿Por qué letra empieza? (estamos en la cocina de casa, por situar el desarrollo de la refriega)

– Por la W

– ¿Seguro? (Me extraño, ya que todavía, las letras y mi diablilla no se llevan muy bien.)

– Sí, la W.

– A ver… El wáter.

– Noooooo

– ¿Whisky?

– ¿Eso empieza con W? Además… ¿qué es?

– Ná, hija, cosas mías. Pues no tengo ni idea… ¿una pista?

– Pica.

– ¿Algo por W y que pique? Ni idea… me rindo.

– No, tienes que adivinarlo.

pasan unos minutos sin que me de una pista. Al final, desiste y acepta mi rendición.

– Pues una abeja!!!

– Pero cariño, el juego es VEO VEO. Hay que decir cosas que se vean, y aquí no hay abejas. 

– Pero el otro día en un cuento había una abeja.

– Bueno, vale, pero de todas formas abeja no empieza por W.

– Sí, el amigo de la abeja Maya, Willy.

Como se puede ver, es complicado ganar. Pero es que además, cuando consigues acertar…:

Veo veo y lo que sigue.

– A ver, por la ¿L? Es la ¿lavadora?

– No. Otra cosa

– No sé… ¿leche?, ¿licóptero?, ¿león? …

[…]

– Pero papá, si es muy fácil. Es la lavadora. He ganado.

– Pero cariño, si es lo primero que he dicho.

– Ya, pero tan pronto no vale adivinarlo. Me toca.

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Parque de Bolas Turuletas

24/11/2011 Deja un comentario

Si eres de Leganés o alrededores y tienes diabl… hijos en edad de retozar en estos antros de perdición, te recomiendo que te des una vueltilla por Turuletas.

El parque, aunque no es muy grande, está bien, los peques se lo pasan en grande, y las personas que lo llevan suelen organizar diferentes actividades para que los niños no estén sólo jugando (que al final se aburren también de esto, aunque parezca increíble). Cuentan cuentos, animación, pintan las caritas, organizan juegos,…

También suelen preparar campamentos urbanos para días sin cole y cosas parecidas, así que es una opción más para los padres que trabajamos los dos, ya que hoy en día la conciliación laboral-familiar deja muuuucho que desear.

Y no, no voy a comisión, sólo que igual que cuando en algún sitio me tratan mal lo he reflejado, también creo que hay que poner los sitios interesantes, ya que estando como están las cosas, mejor ir sobre seguro que arriesgarse a encontrarse “cosas raras”.

Por cierto, la dirección es Isadora Duncan 6, Leganés. Tienen Facebook y Blog (donde os podéis enterar de las cosas que organicen), y en google salen por aquí (11870, QDQ,…).

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Ajedrez express

23/03/2011 2 comentarios

Ayer por la tarde tuvimos un rato de relación “padre-hija”. La diablilla menor tuvo que irse al médico y me quedé con la mayor en casa. Estuvimos jugando a muchas cosas, y de repente, enredando por los armarios encontró una caja con fichas para jugar a las damas, al ajedrez y al parchís. Obviamente, me pidió que la enseñase a jugar, y me puse a preparar todo para una partida de parchís.

Hay que tener en cuenta que no tiene ni 4 años, así que lo de los número y contar es un poco complicado todavía. Pero lo del parchís le debió parecer una pijada, porque en cuanto vio las piezas, muy monas ellas de colorines pero pequeñas y planas y las comparó con las del ajedrez con sus formas y demás decidió que prefería intentarlo con el “juego de mayores”. La dije que es difícil, y que si quería mejor jugábamos a las damas, pero claro, éstas reunían lo peor de los dos anteriores: fichas sosas como las del parchis y de colores aburridos como las del ajedrez, así que me dispuse, emulando a Felipe en las tiras de Mafalda, a enseñarla lo básico de ese juego. La expliqué que era un juego difícil, y una vez colocadas las piezas en sus posiciones en el tablero, intenté comenzar con los movimientos básicos.

– Mira, los peones (ya le había contado los nombres de las piezas) sólo se pueden mover así. La torre así. El caballo… (jodó, si no sabe lo que es una L) es un poco especial.

No sabía por dónde seguir. Por suerte ella me ayudó.

– ¿Y qué hay que hacer al mover las piezas?

– Pues hay que conseguir comer al Rey del contrincante.

– ¿Y qué es un… cron… contan… crontrincrane?

– Es el otro jugador. Tienes que intentar comer al Rey del otro jugador. Si lo haces, ganas la partida. Pero es difícil, porque el otro jugador también intentará comer el tuyo, así que hay que pensar mucho,…

Entonces coge su Reina (creo que sin pensarlo, pero no estoy seguro, igual me quería mandar un mensaje), la acerca a mi Rey y dice:

–  Ñam Ñam. Te he comido. He ganado. Es fácil. ¿jugamos a otra cosa?

¿Se les habrá ocurrido esta salida a Karpov, Kasparov, Fischer o algún otro? Que la de “Peón 4 Rey” está muy vista!!! Y eso de estar varias horas (o días) para terminar en tablas es frustrante.

Por cierto, creo que la voy a apuntar al próximo “combate” contra Deep Blue. O mejor contra Deep Thought, que creo que su mejor partida es en 42 movimientos.

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acertijos

31/12/2010 4 comentarios

Y ahora, dos acertijos para la nochevieja, que no sea todo alcohol, turrón y desenfreno.

Y así, de paso podéis tener al cuñado pesado un rato pensando sin dar la brasa.

Primero:

Iba yo a prepararme para salir a tomar unos copazos en NocheVieja. Y cuando salgo de casa y llego a la calle, cae la tormenta del siglo: caía del cielo lluvia, granizo, viento, varias macetas y un señor delgado agarrado a un paraguas. Me volví a casa e intenté contactar con las personas con las que había quedado. Como las líneas telefónicas estaban colapsadas, al final les twiteé. Llegamos a la conclusión de que como lo que queríamos era vernos (bueno, y tomar unos cubatillas, lo admito) habría que pensar en otro día. Entonces, haciendo gala de mis vastos conocimientos multidisciplinares, calculé con minuciosa exactitud la probabilidad de que 72 horas después brillara el Sol. Dada mi gran inteligencia y las nociones que tengo tanto de matemáticas, física (tanto teórica como aplicada), meteorología y parchís… ¿Cuál es la probabilidad que calculé (ente 0% y 100%) y cómo?

Segundo:

El año pasado preparé una cena de Nochevieja en mi casa (mi nueva casa). Como todavía no vivía allí, todos fuimos en coches (digo esto para despejar dudas y que no haya “trucos” de sumar uno por el anfitrión y cosas de esas). Nos dividimos a partes iguales, así que todos los coches tenían el mismo número de ocupantes. Pero a medio camino se estropearon 10 coches, y para ir bien, tuvimos que repartirnos, pasando a ir en cada coche una persona más. La cena estuvo bien, la verdad. El problema fue al volver cada uno a su casa, que debido a ciertos actos que no se pueden nombrar aquí y que algunos coches amanecieron en la piscina, otros 15 quedaron inutilizados, con lo que en el camino de regreso, tuvimos que ir otros 3 más en cada coche. Ahora la pregunta: ¿Cuántas personas fueron a mi fiesta? ¿Y cuántos coches había originalmente?

Las respuestas, como siempre, en unos días.

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