Archive

Archive for the ‘Automóviles’ Category

Chevrolet

11/05/2013 Deja un comentario

Volvemos con los coches, y ahora con una marca bastante conocida.

chevrolet

Esta vez, al contrario de la última entrada (jodó, cómo me chirría esa frase), la historia la voy a pasar un poco por alto, a pesar de que es una empresa con más de 100 años en el mundo de la automoción para centrarme más en el logotipo, ya que hay varias leyendas urbanas sobre cómo se gestó.

Empezaré, como suele ser habitual, con la fundación de la compañía allá por el 3 de Noviembre de 1911 (la hora exacta la desconozco). Los individuos en cuestión responsables de la ello fueron el estadounidense William Crapo Durant y el piloto suizo Louis (tan ta ta chaaan….) Chevrolet. De verdad, creo que tendrían que hacérselo mirar eso de poner a la empresa el propio nombre: denota poca imaginación, un exceso de ego. Y viendo el tamaño de los primeros coches que sacaron (hasta la década de los 60), creo que me decanto por la segunda opción.

Además, el origen está en una jugada de venganza por parte de William Durant, ya que había sido despedido de General Motors, y creó la empresa para desquitarse. Para el resto de la historia de la compañía, tenemos a nuestra gran amiga la wikipedia. Ahora el logo.

Lo primero, decir que es de los pocos que tienen nombre propio: bowtie. Aunque tampoco es que sea un nombre exclusivo, porque es como los anglosajones denominan a la pajarita. La de vestir, no ésta.

La historia principal (la que cuentan ellos y la que está en la wikipedia) es que Durant, durante un viaje (penoso uso del recurso literario de la derivación, me doy cuenta) en su estancia en un hotel de París, la decoración de las paredes de su habitación presentaban una figura de un cuadrado sobre un paralelogramo. Le gustó, arrancó un trozo de papel y se lo llevó para copiarlo: había nacido un logotipo que pronto sería mundialmente reconocido.

La pena es que, a pesar de ser una historia bonita, curiosa o entrañable (ver a un hombre de negocios adinerado arrancar un trozo de pared siempre es entrañable), o precisamente a causa de ello, parece que no es cierta.

Por un lado, su hija Margaret declaró en un libro publicado en 1929 que su padre, al que le gustaba crear los diseños de las insignias de los coches mientras estaba sentado a la mesa para cenar (así había hecho con el Buick), entre un plato de sopa y un poco de pollo frito (no, José Ramón Julio Márquez Martínez, no me refiero a que estuviese escuchando tus discos, así que no fuiste inspiración y no te tienen que pagar por ello) creó el diseño de Chevrolet. Una historia menos atractiva, pero más real.

Pero ésta tampoco parece ser la buena, o al menos tiene un “ligero” matiz, que fue apuntado por su mujer: Durant vio el diseño de un logotipo con forma de pajarita cuadrada en un periódico de Virginia (el estado y ciudad de los USA, no se refiere al nombre de la vecina), y le comentó a su mujer que ese diseño podría quedar muy bien como emblema de Chevrolet.

El propio William aseguró que la historia verdadera fue la del hotel, pero su mujer (no sé si como venganza por algún problema marital) sostiene que la del anuncio en el periódico es lo que realmente sucedió. Y para apoyar esta versión, hay una muestra de una página del periódico que citaba la mujer.

bowtie

Así que, por mi parte, creo que me quedo con la de Catherine, que es más creíble. Por otro lado, la hija también podría tener razón y el diseño se completó en una cena en casa, aunque basado en el anuncio del periódico.

Fuente

 

Lamborghini

19/04/2013 3 comentarios

Por una petición de JuanRP, hoy vamos a por otra marca de coches. Y sí, es otra de esas marcas de la que nos tendremos que contentar con ver pasar los coches, o mirarlos en revistas, porque conducirlos está un pelín difícil.

Lamborghini-logo

Ya que estamos, vamos a comenzar por el principio: “era una cálida tarde de verano en la antigua grecia…” ups, no, esto no era aquí. No es ese principio por el que hay que empezar. A lo nuestro.

El nombre de la compañía, en el alarde de imaginación al que estamos acostumbrados y que ya hemos visto en numerosas ocasiones, es el apellido del fundador: Ferruccio Lamborghini.

Aunque el pistoletazo de salida se da oficialmente en el año 1963, Ferruccio es un empresario con varias compañías de éxito en su “bolsillo”, algunas dedicadas al entorno de los motores de combustión interna, como una fábrica de tractores que fundó después de la II Guerra Mundial. Puso mucho empeño en ellas, y consiguió destacar y reunir la suficiente cantidad de dinero como para cumplir un sueño: competir con Ferrari en la construcción de superdeportivos (según la leyenda todo empezó por un fallo que tuvo un coche comprado a Ferrari -el 250GT- y cuando fue a quejarse le dijeron que ”solo era un mero ciudadanito de a pie sin ningún conocimiento sobre deportivos ”pura sangre”). Desde sus círculos le avisaron de que se metía en un berenjenal que le quedaba grande, pero él, empecinado en conseguir su meta, se dedicó en cuerpo y alma a la nueva empresa. Reunió a los mejores ingenieros y diseñadores de cada parte de un vehículo (alguno “robado” a la casa Ferrari) y consiguieron lanzar su primer bólido, el 350 GT, del que fabricaron 120 unidades. Derrochando parte de la imaginación que les sobró de idear el nombre, el siguiente modelo que fabricaron fue el… 400 GT. Que digo yo que por lo visto todo el dinero lo gastaron en contratar a ingenieros y técnicos, pero de la parte comercial y de marketing no se encargaba nadie. Hasta que en 1965 lanzaron el Miura. El comienzo de este modelo fue una iniciativa de los jóvenes diseñadores, que dejaron volar su imaginación y casi más como un ejercicio de diseño trazaron las líneas del nuevo modelo. Para su sorpresa, a Ferruccio le gustó mucho la idea y se llevó a cabo. Cuando se presentó al público, Bertone descubrió el potencial de la nueva marca y decidió colaborar con ellos.

Después siguieron viniendo coches de éxito, como el Espada, Islero, Jarama (muy relacionados con el mundo de los toros, como el Miura, y luego veremos por qué), el Countach (que fue mi primer coche teledirigido… snif!), Diablo, Murciélago, Gallardo, Reventón (mal nombre para un coche, pero ellos sabrán),  y el último, el Veneno.

No sé, nunca he conducido uno y no sé si alguna vez podré, pero los nombres no me dan mucha confianza y generan una imagen en mi cabeza de cómo puedo acabar si no conduzco con muuuucho cuidado: Espada, Diablo, Reventón, Veneno,…

Y ahora, el logo. Pero lo siento, y me he extendido más de lo habitual en la primera parte porque el logotipo tampoco tiene mucha historia: el señor Lamborghini nació bajo el signo de Tauro, y se identifica con la fuerza y nobleza de estos animales. Quería trasladar esas sensaciones a sus coches, así que, como para el nombre, no tuvo que dar muchas vueltas al tema principal del logotipo: un toro bravo embistiendo. Un Miura, que según el propio Ferrucio, “Adoro al toro, al Miura; es el más noble de los animales y el más difícil de derrotar, un verdadero campeón”.

Además, la forma del logotipo, huyendo de la típica circular de otras marcas, se parece “demasiado” al escudo de Ferrari con el caballo rampante. Y con el toro embistiendo, parece toda una declaración de intenciones.

Škoda

23/04/2011 Deja un comentario

Volvemos otra vez con el tema automovilístico, en este caso con la S. Que sí, que aunque haya pasado por la peluquería sigue siendo una S.

Primero algo de historia. En 1894,  Václav Klement era un vendedor de libros que necesitaba su bicicleta para su trabajo. Al averiarse ésta y no poder encontrar piezas para repararla, escribió una nota a los fabricantes. Aquí vemos que el tema de atención al cliente no ha cambiado en estos más de 100 años, y la respuesta fue un poco… cómo decirlo… de teleoperador. Le vinieron a decir que si quería algo, se dirigiese a ellos en su idioma. Qué es eso de que los extranjeros no hablen nuestra lengua. Habráse visto.

Un tanto dolido (y creando un BAZZINGA! histórico) se dispuso, uniéndose a Václav Laurin a montar una tienda de reparación de bicis. Luego, como les gustó el asunto y el tema de pedalear era un poco cansado, montaron un motor en la horquilla delantera de la bici. Obviamente, viendo la distribución de pesos, se puede llegar a la conclusión de que no es la posición óptima, pero ellos llegaron por otro camino: perdiendo un diente en un accidente. Decidieron montar el motor en medio, haciendo el conjunto más estable. En breve mejoraron, crecieron y fabricaron motos a cascoporro, siendo los primeros en crearlas. Tan buenos eran en lo suyo (y como suele pasar, no tan buenos en temas económicos), que en la I Guerra Mundial fueron comprados por Škoda Works, una empresa armamentística, fundada por Emil Škoda. (Vaya, una marca de coches que debe su nombre al fundador de otra empresa, para variar). Hoy en día (toma salto histórico, pero si quieres saber más, la wiki es nuestra amiga, que aquí nos centramos en los logotipos) pertenece al grupo volkswagen.

El logotipo de Škoda, usado desde 1926 (ha llovido, eh?) es una flecha con alas. No se sabe a ciencia cierta el origen: según unos el autor de la idea es el director comercial de Škoda  Plzeň, T. Maglič. (Jodó, que de letras raras!!!!), y quiere representar la cabeza estilizada (vamos, deformada) de un indio llevando un penacho con 5 plumas. (Si estás pensando en esto, dos cosas: resta algunas plumas y háztelo mirar, que estamos hablando de coches). El original (más abajo, el que es azul y blanco) todavía se utiliza en algunas piezas.

A partir, de 1994 se utilizó el logo negro y verde. El negro simboliza la tradición centenaria y el verde la preocupación por el medio ambiente de la compañía.

Es conocida como uno de las imágenes de marca más originales y “limpias”, así que es una pena que no podamos poner un nombre detrás de logo, a parte de las elucubraciones que he comentado antes.

Rolls-Royce

18/11/2010 Deja un comentario

Hoy he visto algo que me ha recordado la serie que tengo abandonada con los orígenes de logotipos de algunas marcas.

En esta ocasión toca hablar de una marca de coches de super-lujo. De esos que seguramente sólo veremos por la tele y que nunca tendremos la posibilidad de probar uno. Al menos no sin ayuda.

Sobre la historia de esta marca seguro que hay millones de páginas por ahí que lo explican mejor de lo que podría hacer yo, así que aquí sólo pondré un par de curiosidades sobre los logotipos.

Primero, las letras RR que indican la marca que se encuentran en las ruedas tienen un mecanismo para que no giren con la rueda, y siempre estén en posición vertical para que se puedan leer sin problemas.

La figura que adorna el frontal de los coches, fue encargada a un famoso escultor en 1911. Dicen que la idea se le ocurrió después de probar un coche de la marca, y debió llegar a la conclusión de que la diosa alada basada en la diosa de la Victoria Nikè (a la que se pasó a denominar “El Espíritu del Éxtasis”) era la única “forma” que podía representar a la marca. Hay más aquí, como cotilleos sobre quién fue la modelo que inspiró la figura.

Además, esta figura que en la mayoría de los coches está en una posición un tanto inclinada hacia adelante, en los coches de reyes o altos mandatarios está en posición de genuflexión, como muestra de respeto. Aunque realmente opino que debería ser al revés: Rolls-Royce es más famoso que la mayoría de ellos, lleva más tiempo que ellos y seguramente cuando la mayoría de ellos haya muerto y sean enterrados, Rolls-Royce seguirá fabricando coches.

Por cierto, si tenéis dinero a espuertas, podéis hablar con los diseñadores para hacer casi cualquier cosa. Yo estoy ahorrando en una hucha y voy metiendo monedillas. Calculo que en unos 1405 años tendré lo suficiente para comprarme uno.

Categorías:Automóviles, De dónde viene Etiquetas: ,

Yamaha

03/10/2010 1 comentario

Penúltima letra del abecedario.

El final va a llegar!!!!!

Bueno, a lo que iba. Por la “Y” tenemos esto:

Como no podía ser de otra forma (vista la tradición “ombliguítica” que existe), el nombre proviene de su fundador, Torakusu Yamaha, que comenzó en el mundo de la industria fabricando órganos. Pero de los que suenan. Y esto fue en el 87 de hace dos siglos, en 1887.

Continuó con la fabricación de pianos, y al de unos años, después de ser mundialmente reconocida la calidad de sus productos, añadió a su repertorio la armónica. (Tenía dudas con esta palabra, y en el diccionario de la rae la admiten igual con h y sin ella).

De ahí pasaron a gramófonos, guitarras, salas “acústicas” de grabación, y un sinfín de instrumentos más y pasando por numerosos campos, desde palos de golf hasta tecnología de semiconducción o fabricación de vehículos.

Como se puede ver, la compañía se extiende sobre numerosos campos. Pero en su logotipo sigue fiel a su origen (aunque durante unos años -desde 1987 hasta mediados de los 90-, para remarcar la “globalidad” de su producción dejaron sólo el nombre, quitando la imagen). Su emblema recoge sus comienzos y el campo en el que comenzó la empresa, ya que son 3 diapasones dentro de un círculo (el eterno círculo que sale en tantos logotipos). Hace unos cuantos años, al verlo siempre relacionado con motos, pensaba que eran las horquillas, pero no. Pero para diferenciar las distintas divisiones dentro de Yamaha (la Corporativa y Yamaha Motors) utilizan 2 colores: para Motors el rojo y para la “madre”, el violeta.