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Malditos anuncios

11/09/2012 1 comentario

Una nueva entrada de desahogo.

Me imagino que, quitando a los publicistas y salvo honrosas excepciones en las que los anuncios tienen más calidad que el programa, serie o película que estás viendo, a pocos nos gustan los anuncios. Y más cuando son un tanto grotescos, como por ejemplo el que duró poco en antena sobre un tipo que tenía que pelearse con sus mocos por las noches hasta que venía un inhalador al rescate. O el de un pseudo medicamento que alivia las molestias de los gases, y para representar la situación aparece una recua de gordos embutidos en buzos rosas.

De verdad, puedo entender que con la presión de tener que cerrar fechas y ante una sequía de ideas, la empresa de publicidad proponga esa idea. No me imagino la cara con la que se presentaría el encargado de enseñarla a los clientes, pero puedo entender que si no tienes nada más, vayas a la desesperada. Lo que no me entra en la cabeza es quién cuhone compra esa idea. Y hacen un spot. Y lo dan por la tele.

Pero bueno, que aunque los anuncios televisivos puedan resultar molestos, grotescos o directamente llamen estúpido al telespectador (véase Actimeles, Activias y demás), los que de verdad me ponen de mala leche son los anuncios de la web. Especialmente dos tipos:

– Tipo A: Entras en una página y de repente te desaparece todo y te sale a toda pantalla una imagen que utiliza una paleta de colores tal que como no tengas a mano unas gafas de sol y corras raudo a ponértelas corres el riesgo de quedarte sin retina. Entonces empiezas a mover el ratón por toda la pantalla, intentando encontrar un sitio donde poder cerrar esta aberración cromática y visitar la página que estabas deseando ver. Y los jodíos de ellos cambian cada vez la forma de cerrarlo: o una X pequeñita, o un texto que puede llevar a equivocación (“click aquí para ver contenido” ¿qué contenido? ¿lo que yo quería o el anuncio?) o incluso nada, y simplemente te muestran un contador que no sabes si cuando llegue a “0” va quitarse el anuncio o explotar el ordenador. Hay sitios en los que esto sólo sucede la primera vez que entras, pero luego al moverte por las diferentes páginas o secciones no vuelve a aparecer. Bueno, vale, de alguna forma hay que pagar el hosting y demás. Pero es que ayer entré en uno en el que cada acción hacía que apareciese. Ni que decir tiene que me salí, y no volveré a poner el ratón por esos lares.

– Tipo B: Entras en una página y… MÚSICA!!! GENTE HABLANDO!!!!!! ¿pero qué es esto? ¿A quién co*o se le ha ocurrido poner vídeos con auto reproducción y el volumen a tope? Esto tendría que estar prohibido. Es como cuando estás viendo una película en la televisión y es tan interesante que decides cerrar los ojos para recapacitar sobre lo que estás viendo, y cuando ya estás casi en trance, cortan la emisión y te lanzan un spot con un volumen 10 veces más alto. El corazón se desboca y casi te caes del sofá.

Pues bien, estos dos modelos de publicidad en la web son los que consiguen que no vuelva a entrar en una página web. Con lo cual no tienen que preocuparse de pagarse el hosting, que si siguen así no van a tener visitas que quieran quemarse los ojos o tener un infarto.

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Marketing vs realidad

07/05/2012 Deja un comentario

Dando rienda suelta a la manía esa que tengo de leer (o intentar, ya que muchas veces es imposible) la letra pequeña de los anuncios de la televisión, he llegado a saber que si quieres tener una colección completa de teteras tienes que soltar más de 700 € por unas cuanta miniaturas que no sirven para hacer té, pero que necesitan una estantería considerable para lucirlas.

O que si te interesa el modelismo, en lugar de ir a una tienda y gastarte 300 € en comprar un (pedacho) vehículo que puedes usar nada más salir del establecimiento,  puedes esperar un año a reunir todas las entregas por un módico precio de 850€ y, si tienes suerte y han salido todos los números, los has podido comprar y realmente tienes todas las piezas de la maqueta, igual (sólo igual) puedes conseguir que funcione.

Pero lo que me ha llamado más recientemente la atención ha sido el anuncio de Pans.

Sí, ese en el que aparece un grupo de jóvenes guays en una playa, con muchas risas y unos empujoncitos tipo “mira qué enrollados somos y lo bien que nos lo pasamos”. El caso es que en ese anuncio sale una súper oferta, que es ésta:

 

Que si lo ves te dices: “Anda, qué buena oferta: un bocata a elegir, aunque sea entre los más baratos, más bebida y patatas por 4 lereles”

Y sí, la oferta en sí puede que no esté mal, pero si miras la letra pequeña puedes leer (algo parecido a):

El menú XXL incluye un bocata a elegir entre los de pobres, bebida y papatas PEQUEÑOS.

Es decir, que hemos pasado de una talla XXL a una XXS. Así, en un pis pas. Que digo yo que si las bebidas y las patatas pequeñas son algo XXL… ¿qué tamaño es la ropa de King África?

 

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Cajeros

02/02/2012 1 comentario

Hace tiempo leí un artículo en un bló que me pareció un pelín exagerado (no mucho, pero sí un pelín). Pero, ayer me acordé de todas y cada una de las palabras. Bueno, no tanto, que con mi memoria, con recordar que había leído algo sobre eso, me podía dar con un canto en los dientes. Eso sí, con cuidado, que duele.

A lo que iba, que ayer, cuando fui a un cajero, me acordé de muchos familiares. Míos no, si no de los que habían decidido las nuevas “mejoras”. Y tuve mucho rato para dedicarles.

Voy al cajero, y hay dos entidades una al lado de otra. Como en cualquiera de las dos no me cobran por sacar y una está ocupada, voy a la otra que no diré la entidad a la que pertenece.

Así que entro en el cajero de la Caixa ( 😉 ), meto la tarjeta, y cuando me dispongo a teclear el 7345, mi número secreto*, lo que aparece en la pantalla es… un anuncio. Sí, con un par de cuhone, un jodío anuncio. Además, me imagino que la animación (tipo flash) la habrá realizado un súper estudio de diseño en un pedacho iMac. Y seguramente será algo impresionante, pero cuando lo tienes que instalar en un ordenador con menos memoria y procesador que un móvil de hace 10 años, lo que consigues es que en lugar de animación lo que veas sea una secuencia (muy espaciada) de imágenes estáticas. Pero si tenían más animación esos dibujos que había antes en las esquinas de algunos tebeos que veías “moverse” si pasabas las páginas muy rápido!!!

Luego, cuando después de unos segundos de espera hasta que se carga la pantalla, busco los botones para saltarlo, tengo que esperar más hasta que los muestra. Y luego elegir entre “saltar publicidad” o “más información”.

La próxima pantalla me sorprende (gratamente), porque puedes elegir directamente el importe a sacar, pulsando los números de un teclado de plástico, roñoso, con grumos, medio arrancado, que me imagino que como un ciego intente sacar dinero, si acierta con la cantidad le dan un premio. Por suerte, yo puedo ver los números, así que marco el dinero que necesito, doy a continuar (por cierto, el continuar no está en el teclado, si no que se encuentra en la pantalla táctil, otro acierto para personas con discapacidad).

Y entonces, otra pantalla de publicidad. Que como la anterior, tarda en cargarse varios segundos (casi 20). Y una nueva pantalla para preguntar de dónde quiero sacar el dinero (Cuenta Corriente, Ahorro,…). Selecciono, y… sorpresa, un nuevo anuncio.

Se cambia el monitor y me informa que mi entidad no me cobra comisión por esta operación. Y siempre que leo esa frase mi cabeza añade al final: “por ahora”.

Para amenizar mi espera, se refresca el monitor con un nuevo anuncio.

Pasados unos segundos, se vuelve a cargar una pantalla preguntándome a ver si quiero consultar mi saldo después de la operación actual. Digo que no. Veo otro anuncio y ya cuando por fin va a salir el dinero y mi tarjeta, otra pregunta: ¿quieres recibo? (piensa en el medio ambiente). Como me imagino que el recibo puede suponer más espera y 2 ó 3 páginas adicionales de publicidad impresa, respondo que no. También porque las diablillas me están esperando fuera y después del rato que llevo, a parte de impacientarse, se ha creado una cola considerable.

Resumiendo: unos 5 minutos para una operación que en otros cajeros hago en 1 ó 2. ¿Cuándo se ha asociado esta entidad que no diré que es la caixa (o caixabank, o como se llame ahora) con antena3? Además, toda esa publicidad tiene el efecto contrario al deseado: no me acuerdo de nada y si tengo que contratar algo, sería la última entidad a la que acudiría (bueno, de las últimas, porque se pelean todas entre sí por ponerse a la cola)

*No, ese no es mi número, que soy cazurro, pero no tanto.

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Sobreprotección

01/12/2011 Deja un comentario

Ahora se lleva mucho eso de hablar de la sobreprotección de los padres con sus hijos.

Vale que sean pequeños, pero es que hay veces que los tratamos como si siempre tuvieran 1 año.

Aunque personalmente creo que no soy excesivamente protector, y, siempre y cuando no corran peligro grave (no las voy a dejar jugar al borde de un acantilado) las suelo dejar bastante a su aire. Pero a lo que iba, que como siempre me voy por las ramas: nos hablan de sobreprotección a los padres y luego desde todos sitios nos tratan como si fuésemos tontos. O peor, políticos.

Y es que me sientan como una patada en los mismísimos que todos los anuncios de la televisión vengan con la frase “Esto es una ficción publicitaria, rodada en circuito cerrado”. Vamos a ver, si veo a un coche con neumáticos Juancuc que se escapa de otros que le siguen y se lanza por escaleras, pega saltos y demás, no necesito que me digan que es una ficción. O si un coche da la vuelta por el techo de un túnel y cuando el piloto se quita el casco es un zapatero alemán, no me digas que las escenas las han rodado especialistas, jodó, que si tengo televisión (y eso está claro ya que si no, no estaría viendo el anuncio) es bastante probable que le haya visto en alguna otra ocasión y sepa que a lo que se dedica no es a despachar pan.

Pero lo que hace poco me ha llegado al alma es el anuncio de San Pissel. En el segundo 1:12 el protagonista y otras 3 personas se paran 2 segundos en un paso de cebra y hacen un baile tremendamente arriesgado: mueven una pierna.

Pues bien, aunque en el enlace que he puesto no se puede ver, en el anuncio que se puede ver en la TV las autoridades competentes (¿seguro?) han creído necesario poner un texto en el que se nos avisa que esa secuencia ha sido rodada por especialistas en un circuito cerrado.

Creo que lo próximo es que en cualquier serie y/o película, cuando hay un muerto, una persecución, o cualquier escena arriesgada (que visto lo visto puede ser untarse una tostada con margarina) cortarán la emisión para avisarnos de que eso son actores, que no es real.

Aunque, ahora que lo pienso, igual sí que deberían empezar a hacerlo.

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Entrada con multicolágeno extrafundente y lipodesionizante inverso

10/11/2011 1 comentario

Ya que parece ser que a las marcas de cosméticos les sirve utilizar cada vez nombres más rimbombantes que no signifiquen nada, a ver si así consigo pegar el pelotazo, empieza a entrar gente a mansalva en el blog y me retiro.

Y es que no me digáis que no resulta ridículo los nombres que les ponen a la mayoría de los productos cosméticos. Especialmente los que tienen por objetivo al sexo femenino. Veamos unos ejemplos:

Volume Flash the Max Gold. Ahí queda eso. ¿Que qué es y qué hace? Pues ni idea, pero con ese nombre tiene que ser la leche. Es decir, da volumen, al máximo y te haces de oro. Será el nuevo wonderbra para pillar al viejo forrado de turno.

Age Re-Perfect Pro Calcium. Si el anterior era bueno, este tiene que ser la coña en verso. No es perfecto, es re-perfecto. Y encima tiene calcio. Este, nunca mejor dicho, sí que es la leche.

Máscara Cil Architecte 4D Black Laquer. James Cameron, tu Avatar es una mierda ya que sólo tiene 3D. Esta “cosa” es en 4D, así que échate a temblar. Y ya verás cuando saquen la segunda parte.

Olay Regenerist Elixir Renovador de Noche. Si es un elixir, tiene que ser bueno. Si no, mirad en cualquier episodio de la saga Final Fantasy. Lo que no sé es qué pasaría si te aplicas el elixir este de día. ¿Tendrá el efecto contrario y te hace esto?

L’Oreal Volume Million Lashes Mascara. Otro éxito seguro: tiene la palabra million, no puede ser malo.

Retinol Prestige & Hialurónico Day Cream. Estos no han andado muy vivos, ya que incluir la palabra Prestige no ha sido muy buena idea por las connotaciones que tiene en España, pero bueno, como tiene el combo palabro raro (hialurónico) junto con la restricción temporal (usar sólo por el día), merece un puesto de honor.

Revlon Grow Luscious Plumping Waterproof Mascara. Ahí, con un par de narices. Con ese luscious y ese plumping tan bien colocados en el nombre, que si alguien sabe lo que significan sin buscarlo y la interpretación que le ha querido dar el tal Revlon ese, se merece un premio. Un Luscious de esos por lo menos.

Aunque los nombres más fashion son los del mundo femenino, algunos de los hombres tampoco tienen desperdicio, como:

L’Oreal Men Expert Vita Lift 5 Anti Edad Integral. Qué macho se puede resistir a algo que lo incluya en un grupo de “expertos”. Además, con un nombre tan largo, un hombre dejará de leer después de la tercera palabra y lo comprará siguiendo la máxima: “si hay muchas palabras, es verdad”

Aunque la mayor parte hacen referencia a velocidad como Turbo, Match 3, Fusion, y cosas parecidas, optando por el otro extremo: palabras cortas, de 2 sílabas y contundentes, para no liarlo mucho.

Entrada basada en una idea de mi MR.

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Cortes

23/09/2011 1 comentario

Mensaje para los programadores de TV:

Por favor, no descojonéis las series / películas con esos cortes para publicidad.

Ayer mismo, viendo Modern Family en la Fox (es decir, una cadena de PAGO), cortaron en medio de una conversación, con un par de coj-piiiii. Que no digo que no metáis publicidad, pero jodó, tened más cuidado.

Luego os extrañáis de que la gente se baje las series y las películas.

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Letra ilegible en anuncios

05/08/2011 Deja un comentario

Me parece ridículo. Como otras muchas cosas, sí pero hoy vengo a comentar el absurdo de las letras pequeñas de los anuncios.

No he buscado mucho, así que es normal que no haya encontrado la norma, ley, decreto o lo que sea que obliga a informar a los consumidores en los anuncios de las características de lo que se anuncia; pero está claro que tiene que haber alguna, si no no pondrían esos caracteres.

O glifos.

Y es que en la mayoría de los casos se juntan dos elementos que hacen completamente imposible poder leer lo que pone: el tamaño (junto con el color elegido que muchas veces sobre el fondo no destaca) y la velocidad con la que recorre la pantalla.

Ayer por ejemplo me pareció el colmo: la mitad de la línea de texto estaba cortada. Así que ya ni grabando el anuncio y pasándolo a cámara lenta con zoom se podría saber qué era eso tan importante.

Lo que está claro es que es información que a los anunciantes no les interesa que conozcamos, ya que si fuesen datos “favorecedores”, los pondrían en letras de 200 px de tamaño. Pero cuanto más pequeña es y más rápido pasa, más recelo genera. Por lo menos en nuestra casa.

Y digo yo, que ya que han obligado a que aparezca esa información, ¿no sería más lógico que obligasen a un tamaño y una velocidad para que se pudiese leer, más o menos como han hecho con los medicamentos, con la pantalla final?

Es que hay casos en los que puedes ver que leyendo la letra pequeña, pasa de ser una oferta buenísima (un coche decente por unos 100€ al mes) a ser una joputez suma: entrada de varios miles de euros, 2 años pagando eso y una cuota final de más de 10 000€. Vamos, un chollo.

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