Inicio > hijos > Parto en casa

Parto en casa

Ayer leí una noticia en el 20 minutos (vía meneame) sobre tener a los hijos en casa. Bueno, realmente más que una noticia parece una entrada de un blog.

Y luego pude leer algunos de los comentarios de ciertos… individuos. La verdad que el mundo del trollerío en internet a veces asusta, aunque seguro que si ves a esas personas (que lanzan sus opiniones como su fuesen dogmas de fe, que nunca se confunden y que tienen la verdad absoluta) en el Mundo Real ™ seguro que son los típicos que están siempre en una esquina, sin levantar la vista de sus zapatos y que ante cualquier cambio de impresiones con una persona de carne y hueso simplemente callan y dan la razón a su interlocutor.

Pero no, no voy a hablar sobre los troll, que ya hay mucho sobre ellos. O al menos no hoy. Me gustaría hablar sobre los partos, ya que aunque soy hombre y obviamente no he pasado por ello en primera persona, he vivido 2 muy de cerca y sin querer dar consejos ni nada, quería exponer lo que he aprendido de ellos y los consejos que nos dieron en los cursos.

Primero, y al hilo del artículo que enlazo al principio, comentar que lo del parto en casa yo lo veo un pelín… arriesgado. Personalmente me da un poco de reparo el estar lejos de un hospital por si surge cualquier problema. Pero también he de decir que el porcentaje de posibles casos problemáticos es bastante pequeño y si el equipo que asiste al parto en el domicilio está bien preparado (con experiencia, conocimientos y medios) no debería ser mayor problema. Algo ideal sería el sistema que siguen en algunos países decentes (sí, esos que luego sí que tienen una conciliación real) en los que en fechas previas al parto, se puede disponer de una especie de vivienda situada en el mismo complejo del hospital. Así, el parto sería en casa (no en la tuya, pero sí en una casa y no en un quirófano) pero teniendo muy cerca (sin problemas de transporte) todo el respaldo de un hospital.

Por otro lado, hoy en día y con el programa de “Hospital Amigos de los Niños”, han cambiado mucho las cosas: se intenta que, aunque el parto sea en un quirófano, éste se parezca lo menos posible a uno. Luz tenue, música suave, poca gente “enredando”, intentan separar lo menos posible al recién nacido de la madre (o no lo separan en absoluto, como nos pasó a nosotros),… Es decir, que intentan, cada vez más, que el parto sea algo natural y no instrumentalizado. Además, esto mejora cada poco tiempo. Nosotros notamos cambios (mejoras) de la primera diablilla a la segunda, y eso que pasó poco tiempo (menos de 2 años): a la mayor, para hacerle las pruebas (pruebas de Apgar creo que eran) la separaron de nosotros:  en la misma sala pero en una camita separada. Con la peque, las pruebas creo que se las hicieron encima de su madre. También con la pequeña, nada más nacer, según salió, sin cortar cordón ni nada, abrieron el camisón de mi MR y la pusieron encima, piel con piel. Es impresionante ver cómo, con escasos segundos de vida, se acomoda en el pecho y lanza sus primeros intentos de mamar.

Además, conozco a gente que desde el momento en que están teniendo relaciones con el propósito de tener un hijo ya tienen la epidural en la cabeza. Una cosa que nos dijo la matrona es: Por favor, no entréis por la puerta pidiendo la epidural, ni os opongáis absolutamente a que os la pongan. Esperad a ver cómo van las cosas y aceptad los consejos de quien os asiste. Nosotros, aunque sobre todo con la primera íbamos con un poco de miedo, seguimos el consejo. Y he de decir que mi MR se portó como una campeona: dos partos sin epidural ni ná. Luego comentando con otras madres, alguna que ha podido comprobar partos con y sin, que si pudiera elegir, escogería sin epidural sin pensárselo.

Pero bueno, resumiendo, que me ha quedado un poco largo el post: hoy en día, (eso sí, depende mucho de un hospital a otro) se tiende a hacer los partos más humanizados y menos instrumentalizados. Y dejarse siempre aconsejar por quien nos asiste al parto, ya que es posible que tengan más experiencia que nosotros.

Anuncios
Categorías:hijos Etiquetas:
  1. Ismael
    30/03/2011 en 08:17

    A mi me sorprendió el artículo, pero si ella decide correr ese riesgo es su elección, tan libre como la de la epidural o el chute de hormonas.
    Yo lo veo como una opción personal, como todo en esta vida, con sus pros y sus contras.

  2. 30/03/2011 en 09:57

    Lo que no sé es hasta qué punto es personal, cuando también depende de ello la seguridad de un bebé recién nacido. Aunque como he comentado, si está todo bien preparado, no debería haber problemas.

  3. 30/03/2011 en 21:26

    Lo primero que pensé cuando me dio la bajada de tensión después de mi primer parto fue en cuanto me alegraba de estar en un hospital, había leído sobre el parto en casa pero no lo consideraba posible en mi caso.

    Y sobre la epidural me preguntaron en las dos ocasiones, en la primera le dije que prefería que no me la pusieran pero me convenció que sí, estuve dormida unas 6 horas, yo creo que se pasaron, la segunda por poco no les da tiempo a ponérmela, yo creo que no me llegó a hacer efecto, la recuperación fue mucho mejor.

  4. 31/03/2011 en 06:49

    Si te puedes ahorrar la anestesia, siempre suele ser mejor, ya que luego hay que echarla y a veces puede dar problemas.
    Sin la epidural la recuperación siempre suele ser más rápida, y en esos momentos creo que volver a estar en forma lo antes posible es bastante importante, ya que tenemos a un “bichillo” que depende de nosotros.

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: