Según se ve por aquí, la enfermedad del sarampión rebrota en España, cuando hasta hace poco, la OMS pensaba que podría considerarse prácticamente erradicada en apenas 3 años. Pero claro, los científicos de la Organización Mundial de la Salud no contaban con la infinitud de la estupidez humana.
En un año, el número de casos ha pasado de 173 a más de 3000. Vamos, como el precio de la gasolina pero a lo bestia. Y todo ello gracias a que algunos padres tienen menos luces que el camerino de Stevie Wonder: han leído en algunas páginas de interné que las vacunas son únicamente para que se lucren las farmacéuticas y han dicho que no, que ellos no van a contribuir a darles dinero a esos chupasangres. Que aunque ellos sí que han sido vacunados y no hayan contraído la enfermedad, van a “experimentar” con sus hijos y no les van a dar la vacuna. Con un par.
Así, los pediatras avisan de que el porcentaje de vacunación ha caído al 85%, mientras que para que una enfermedad se considere controlada el umbral es el 95%.
Y cuando digo que hay padres con pocas luces me refiero a eso, que hay gente que tiene justo dos neuronas, una para poder respirar y otra para controlar las defecaciones. Por eso hay algunos que en cuanto hablan, pasa una de estas dos cosas: o se mueren por no poder respirar (es una pena pero estos son los menos) o lo dejan todo perdido. Si no, no me explico las llamadas ‘fiestas del sarampión’. Eventos en los que los padres de un infectado por dicha enfermedad organizan una reunión para que otro grupo de niños se contagien de manera deliberada para reforzar el sistema inmunológico sin necesidad de una inyección. Los pediatras alertan de los peligros de esta práctica, ya que muchos se olvidan de que el sarampión «mata», subraya Arístegui.
De verdad, si quieren hacer experimentos, que se compren una fábrica de gaseosa, pero por favor, que dejen tranquilos a los niños. Pero claro, qué van a saber los médicos.
En relación con el post de ayer, aquí dejo esto, donde se explica la antivacunación perfectamente, proporciona información y la posibilidad de que nosotros mismos investiguemos y contrastemos, para que no nos tengamos que fiar sin más.
Si es que da gusto cuando alguien se explica tan claro y tiene la información y los conocimientos para transmitirlo y que el resto lo entendamos.
Sí, no encuentro otra forma de llamarles. Y si alguien se ofende, primero que intente debatir con argumentos.
Moda que trae de nuevo enfermedades casi erradicadas.
Ya tengo por aquí algún artículo, pero aprovechando que un medio generalista habla hoy de esta absurda moda, lo pongo otra vez. Por favor padres, si no vais a vacunar a vuestros hijos, hacednos un favor al resto: id a vivir a una isla desierta.
Esgrimen la excusa de que son las farmacéuticas las que intentan aprovecharse de los incautos, que son ellas las que gracias a las vacunas inoculan los mismos virus de los que dicen proteger, y que son ellas las que mantienen vivas las enfermedades. Bien, si alguien dice algo de esto es que no tiene ni puñetera idea de lo que está hablando, y únicamente repite lo que ha oído por ahí. Y digo oído porque si hubiesen leído algo, seguramente habrían dado con información (información, no panfletos) que les hubiese hecho al menos cuestionarse sus creencias. Porque al final esto es como la religión: se tiene fe en unos axiomas sobre los que no se puede (o no dejan) aplicar la razón, y así, claro, no hay manera de hacerles bajar del burro.
Así que recuerden: si conocen algún caso de sarampión y sospechan que los padres no han vacunado a su hijo, aléjense. No tanto por la enfermedad, si no porque los padres pueden ser unos “iluminados” de última hora.
Iba a seguir con el tema del tabaco, porque cada día se oyen y leen “cosas” más extrañas, pero una noticia de hoy me ha hecho cambiar de idea:
El inventor de la conexión entre triple vírica y autismo planeó ganar millones gracias al miedo a las vacunas « magonia « Blogs El Correo.
A los que juegan así con la VIDA de niños me parece que habría que colgarlos de las pel***s.
Cojo una frase del artículo:
“En los diez años siguientes [a la publicación del "hestudio"], el índice de vacunación bajó del 92% al 85%, y los casos de sarampión pasaron de 58 a 1.348.”
Creo que sobran las palabras.
Ya que por mucho que salga ésta (aunque seguramente es más fácil conocerla así) diciendo que es verdad, que ella, con todos sus estudios y demás, sabe que eso es así porque a su hijo le pasó eso mismo… o no, creo que es mejor hacer caso a los médicos de verdad y no los que se ponen las batas blancas para las cámaras.
Con estas cosas no se juega. Si alguien me regala una PowerBalance o algo del estilo, puedo ponérmela o no (sabiendo que es un timo), dependiendo del grado de amistad que tenga con esa persona, pero si me voy a lanzar en paracaídas y me dicen que me quite esa ridícula mochila, que con la pulsera me sobra, es fácil que lo siguiente que haga esa persona sea llamar a un proctólogo para pedir cita urgente.
Como hace unos días puse por aquí, el tema de los anti-vacunas se está volviendo cada vez más peligroso.
Vale que luego sacan “hestudios” de “himbestigadores” que de casos aislados intentan extrapolar y generalizar para llevar el gato a su terreno (o llevarse el balón al agua… o algo así, no soy muy bueno con los dichos populares
)
Hay más cosas interesantes en diferentes sitios, que nos muestran lo irracional que es la gente, pero luego salen “piriodistas hestudiosos” y te sueltan cosas como esto. Aunque claro, de alguien que pretende curar con agua “sucia” te puedes esperar cualquier cosa, pero eso es otro tema.
A lo que iba, que los grupos anti-vacunas, que esgrimen como bandera en sus razonamientos los beneficios de las farmacéuticas, los casos aislados de efectos secundarios (en algunos casos fatales, sí, pero en porcentajes muy reducidos) y demás, parece que se olvidan de que si están ahí, peleando por unos “derechos” que ellos imponen a sus hijos es porque ellos y la mayoría de su entorno han sido vacunados, muchas enfermedades han sido erradicadas o “acorraladas” gracias a estas vacunas y que la mortalidad infantil, gracias a las “malévolas” farmacéuticas se ha visto reducida enormemente.
Pero bueno, me imagino que igual que hay religiosos extremistas que prefieren ver morir a sus familiares antes que aceptar algunos tratamientos médicos básicos, (típicos los casos de “Testigulos de Jeová” y las transfusiones), hay inconscientes que juegan a dioses con la salud de sus seres ¿queridos?. El problema es que, como indico en la noticia enlazada al principio y ha pasado en otros lugares, no sólo ellos pueden verse afectados, si no las personas de su entorno también, y eso ya es más peligroso.
[me] han dicho…