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El ordenador no me entiende

No me extraña. Creo que nadie en este mundo lograría desentrañar los misterios que se esconden detrás de esos kilos de laca y esa estopa a la que tan condescendientemente llamas pelo.

A la incapacidad de interactuar con cualquier objeto electrónico y/o tecnológico (la ciencia que se esconde detrás del mecanismo de apertura y cierre de un libro ya es indistinguible de la magia para ella), refiriéndome a tecnológico con todo lo que ha ideado el hombre desde el invento de la rueda hasta ahora, se suma la amabilidad de trato y la calma y el sosiego con que realiza todas las peticiones.

– No funciona nada, no se puede trabajar así.

– Eh, esto. Hola. Buenos días. Yo también me alegro de oirte.

– Pues yo no. Esto no funciona.

– Ya te lo he dicho otras veces, si quieres que funcione mejor, ladea la cabeza para que las dos neuronas se encuentren más fácilmente.

– ¿Pero qué me dices?

– Nada, que qué es lo que no funciona.

– Pues nada.

– Hombre, algo funcionará, no? De hecho estamos hablando, luego los teléfonos funcionan.

– Que no, que me refiero al ordenador. Que no funciona nada de nada.

– ¿Seguro? ¿Y cómo has encontrado mi número?

– Pues buscando en el listín.

– Vale, así que por lo menos una parte del ordenador sí funciona, no? A ver si conseguimos acotarlo más. ¿Qué es lo que crees que no funciona?

– No es que lo crea. Es que no funciona. Es la aplicación para gestionar la documentación del departamento.

– Ah, sí, la aplicación TRT (Tratamiento de Residuos Tóxicos: la mayoría de las cosas que guardan, si las leyese una persona sana… más le valdría tener el testamento y un buen seguro de vida)

– No sé cómo se llama, el caso es que no funciona.

– Hombre, pues después de unos 10 años haciendole todo tipo de putadas, podías llamarla por el nombre, no? En fin. Qué no funciona?.

– Pues que está mal hecho. Se pierde toda la información que meto.

– ¿Cómo que se pierde? ¿Al guardarla luego no está?

– No, es que no puedo ni guardarla.

– ¿Y qué es lo que haces, más o menos?

– Por teléfono no se puede explicar. Si vienes te lo cuento.

– Vale, cuando pueda voy.

Como tenía buen día y así me daba una vuelta, me acerqué al de un rato. Lo sé, soy un santo. Porque seguro que sí les dejaba hacer cosas, cuando el resto de usuarios del departamento podían meter todas sus tonterías su documentos importantes y ella también de vez en cuando. Pero bueno, así me aireaba.

– A ver, dime

– Mira, meto los datos,…, y me los pierde

-(No me lo puedo creer) Ya, mira. Cuando estás metiendo los datos… ¿por qué cambias luego de página?

– Porque no me sé toda la información de memoria, y tengo que irla buscando.

– Ya. ¿Y no te has fijado que cuando vas a ir a otra te sale una ventanita en la que te avisa que no has guardado y que vas a perder lo que has puesto?

– Sí, pero como luego le doy para atrás, me lo tendría que coger.

– Hombre, nos gusta despistar, pero ¿no crees que si la información se pudiese recuperar, no pondríamos ese mensaje?

– No sé. Yo de ordenadores no sé.

– No hace falta que lo jures.

– El caso es que la aplicación no debería dejarme ir si no va a perder los datos.

– Pero es que ya te avisa. Más no podemos hacer.

– Pues entonces es que funciona mal.

Es imposible no ya razonar, si no mantener una conversación medianamente coherente. Por suerte, queda el recurso de siempre.

– Vale. Lo único que para solucionarlo nos va a llevar algo de tiempo, así que para planificarnos y demás, por favor envía la petición explicada claramente por correo a mí y a mi jefe.

– Vale, yo os lo mando.

Después de las risas que se echó mi jefe entre el correo y mi explicación lo borró directamente, sin contestar. Y la usauria no ha vuelto a decir nada del tema. De otras muchas cosas sí, pero de eso nada.

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Categorías:informática Etiquetas: , ,
  1. 05/05/2010 en 17:43

    Jajajaja buenisimo, hay veces que la gente se obseca con algo y no existe forma humana de razonar. Yo también he sufrido ejerciendo labores de mantenimiento de redes y sistemas.

    Saludos

  2. 05/05/2010 en 19:21

    Sí, la verdad es que hay veces que la realidad supera la ficción, y por muy “curtido” que estés, siempre consiguen sorprenderte.

  3. Bill Gates
    07/05/2010 en 11:29

    Bueno, también hay suelto cada informático…. Ejemplo: En una aplicación hay que poner un campo para introducir el código postal de una dirección de España, al probarlo cuelan hasta las letras. “Es que no me habías especificado las validaciones necesarias” Vaaaale, no te pido valides que los dos primeros dígitos sean de una provincia española, ni que valides el tamaño ya que el código postal español es siempre de 5… pero al menos que sólo puedan meterse números!!!

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