Incivismo
Hace unos días que he tenido que dejar mi habitual forma de movilidad para ir a trabajar y he vuelto al (maravilloso, genial, impresionante) sistema de transporte público de Madrid.
Sí, justo ahora que suben (una burrada) las tarifas.
Una de las cosas buenas es que mis horas de utilización no son las habituales del resto de mortales, y así consigo evitar las aglomeraciones que en otras épocas he tenido que sufrir.
Pero a lo que iba, que me distraigo. Otra de las (tantas) cosas que me ponen de los nervios son las vacas del STP (no, no me refiero a los Stone Temple Pilots, o a los Servicios Técnicos Portuarios, si no al Sistema de Transporte Público). Con este apelativo no quiero denigrar a los pobres bovinos, que bastante tienen con aguantar que les saquemos la leche, les hagamos filetes y nos los comamos, no. Lo que quiero dar a entender es a ese grupo de gente que cuando se monta en un medio de transporte parece que emplea su única neurona en no defecar en medio de todos. Y no siempre lo consiguen a juzgar por el olor.
Por un lado, están los que se lanzan a por los asientos libres y se pierden en su inmenso espacio interior o incrustan la nariz en cualquier papel con letras que lleven en las manos (sirve tanto un periódico gratuito como los ingredientes de un Tigretón), todo para no levantar la vista y cruzar su mirada con la de una embarazada o alguien mayor que vaya de pie y se vean en la obligación moral de cederle el asiento. Aunque la gestante les pegue con su tripa en la cara no se dan por aludidos.
Pero otro grupo que me gusta más aún si cabe son los… cómo definirlos con una palabra… ya: los espantapájaros. Donde aterricen ahí se quedan, y el serrín de la sesera no les deja discurrir que igual no estaría mal que se apartasen un poco para dejar pasar a las personas que desean bajar o montar en el vagón. Una variante de éstos son aquellos que, esperando en el andén, se plantan delante de la puerta sin dejar salir a los viajeros que quieren abandonar el convoy, y ni se mueven ni dan señales de vida (inteligente).
¿Se te ocurre alguna tribu más que tenga su hábitat natural en los trenes o autobuses de esta nuestra Comunidad?
Hace tiempo leí
O rotondas, o como se quiera llamar. Concretamente las de más de 1 carril.
Siguiendo con la nueva sección de cosas que me sacan de quicio, y después de seguir el 


[me] han dicho…