y dos huevos duros
Es la escena que me ha venido a la cabeza cuando he oído/leído la firma del acuerdo entre la patronal y los sindicatos.
Me he imaginado a todos reunidos en una sala (obviamente más amplia, y con unas buenas viandas para hacerlo más ameno; quizás hasta alguna actuación en vivo, alguna stripper como en Los Soprano cuando se reúnen en el Bada-bing,…) y a los representantes de la patronal actuando de los hermanos Marx, mientras que los sindicatos harían el papel de camareros:
Toxo (sindicato): – ¿Qué desean los señores?
Juan Rosell (CEOE) – Abaratar los despidos, que nos remuneren por los despidos procedentes
Arturo Fernández (patronal) – MEC
JR – Y dos huevos duros
T- ¿Algo más?
JR – Sí, congelar los salarios… no, mejor bajarlos. Modificar los horarios a nuestro antojo, poder cambiar turnos,…
AF – MEC MEC
JR – Y dos huevos duros
T – ¿Algo más?
JR – Vaya, ¿podemos pedir más?
T – Claro, señores, lo que ustedes gusten.
JR – Pues no sé… Fuera la remuneración de las horas extras, poder cambiar las funciones de los empleados, las categorías
AF – MEC MEC
JR – Y dos huevos duros.
AF – MEC MEC MEC
JR – Y a los primogénitos de los empleados. Que Don Arturo necesita mano de obra para sus cadenas de hostelería.
T – No sé. Lo de los primogénitos… igual puedo cambiarlo porque puedan los señores modificar el convenio firmado a su antojo.
JR – Arturito, ¿te parece bien?
AF – MEEEEC
JR – Sí, dice que sí. Ah, y dos huevos duros. ¿Y esto para cuándo?
T – Los señores lo pueden tener para… ¿ya?
JR – Bien, me parece estupendo. Pero eso luego se nos irá en trámites, ¿no?
T – Si los señores lo desean podemos añadir una cláusula por la cual estas medidas se pueden aplicar con la simple condición de que ustedes nos aseguren que la aplicación del convenio puede ser mala para la empresa.
JR – Sí, creo que con eso estará mejor.
AF – MEC
JR – Ah, sí. Y dos huevos duros.
Y así, mis queridos lectores, es como se consigue destrozar los derechos de los trabajadores conseguidos con sangre y lucha durante muchos años. Y si no me creen, puede leerlo aquí, vía La Vanguardia.
Vamos, que resumiendo: si los empresarios deciden que la aplicación del convenio puede reportar pérdidas a la empresa y lo demuestran con números (teniendo en cuenta que de media los empresarios cobran menos que los empleados no les será difícil conseguir esta demostración) pueden saltarse el convenio firmado y hacer lo que les venga en gana.
Hemos llegado (bueno, hace tiempo, pero ahora está totalmente claro) a la época del todo vale… pero sólo en un sentido.







Triste. A este paso los currantes nos vamos a tener que plantar e irnos a vivir en comunas auto-gestionadas al campo y que le den a la civilización que no trae nada bueno para la mayoría de los humanos.
no tendrás por ahí un terrenito, ¿no?
Que tal de okupas de algunos de cierta duquesa a la que le caen toas las ayudas europeas???
Pobre, no sus metáis con la pobre familia, que creo que van a tener que vender su colección de deportivos italianos para mantener sus limusinas inglesas y su colección de pura sangres.
Lo que pasa es que las clases pobres no tenemos empatía con el sufrimiento de la élite.