y dos huevos duros

27/01/2012 2 comentarios

Es la escena que me ha venido a la cabeza cuando he oído/leído la firma del acuerdo entre la patronal y los sindicatos.

Me he imaginado a todos reunidos en una sala (obviamente más amplia, y con unas buenas viandas para hacerlo más ameno; quizás hasta alguna actuación en vivo, alguna stripper como en Los Soprano cuando se reúnen en el Bada-bing,…) y a los representantes de la patronal actuando de los hermanos Marx, mientras que los sindicatos harían el papel de camareros:

Toxo (sindicato): – ¿Qué desean los señores?

Juan Rosell (CEOE) – Abaratar los despidos, que nos remuneren por los despidos procedentes

Arturo Fernández (patronal) – MEC

JR – Y dos huevos duros

T- ¿Algo más?

JR – Sí, congelar los salarios… no, mejor bajarlos. Modificar los horarios a nuestro antojo, poder cambiar turnos,…

AF – MEC MEC

JR – Y dos huevos duros

T – ¿Algo más?

JR – Vaya, ¿podemos pedir más?

T – Claro, señores, lo que ustedes gusten.

JR – Pues no sé… Fuera la remuneración de las horas extras, poder cambiar las funciones de los empleados, las categorías

AF – MEC MEC

JR – Y dos huevos duros.

AF – MEC MEC MEC

JR – Y a los primogénitos de los empleados. Que Don Arturo necesita mano de obra para sus cadenas de hostelería.

T – No sé. Lo de los primogénitos… igual puedo cambiarlo porque puedan los señores modificar el convenio firmado a su antojo.

JR – Arturito, ¿te parece bien?

AF – MEEEEC

JR – Sí, dice que sí. Ah, y dos huevos duros. ¿Y esto para cuándo?

T – Los señores lo pueden tener para… ¿ya?

JR – Bien, me parece estupendo. Pero eso luego se nos irá en trámites, ¿no?

T – Si los señores lo desean podemos añadir una cláusula por la cual estas medidas se pueden aplicar con la simple condición de que ustedes nos aseguren que la aplicación del convenio puede ser mala para la empresa.

JR – Sí, creo que con eso estará mejor.

AF – MEC

JR – Ah, sí. Y dos huevos duros.

Y así, mis queridos lectores, es como se consigue destrozar los derechos de los trabajadores conseguidos con sangre y lucha durante muchos años. Y si no me creen, puede leerlo aquí, vía La Vanguardia.

Vamos, que resumiendo: si los empresarios deciden que la aplicación del convenio puede reportar pérdidas a la empresa y lo demuestran con números (teniendo en cuenta que de media los empresarios cobran menos que los empleados no les será difícil conseguir esta demostración) pueden saltarse el convenio firmado y hacer lo que les venga en gana.

Hemos llegado (bueno, hace tiempo, pero ahora está totalmente claro) a la época del todo vale… pero sólo en un sentido.

Categorías:eto qué eh? Etiquetas: , , , ,

Fin

No sé cómo empezó todo, o al menos no exactamente, pero sí sé como va a acabar. Y cuándo. Dentro de unas horas, unos pocos días a lo sumo, la raza humana va a dejar de existir. Lo que será un gran alivio para todas las especies animales y vegetales.

Soy la última persona viva, o al menos la única que queda en los censos oficiales. Es posible que en alguna selva, en los polos, en montañas inaccesibles hayan subsistido seres humanos aislados, pero no muy probable, ya que todos los gobiernos de todos los países han peinado cada centímetro cuadrado del planeta intentando buscar una cura. Pero como se puede comprobar, nadie tuvo éxito.

No soy biólogo ni virólogo ni nada similar, pero en estos años todos los habitantes del planeta nos hemos hecho expertos en la materia. Todos sabíamos que el comienzo del fin se debió a una mutación espontánea de ciertos virus que hasta hacía unos años estaban erradicados de la faz de la tierra, o al menos muy controlados. Pero una nueva moda expandida por todo el mundo con velocidad alarmante indujo a un número demasiado alto de padres a la idea más estúpida de entre todas las ideas estúpidas que habían surcado las mentes de los extintos habitantes de este planeta: no proteger a los recién nacidos frente a enfermedades conocidas y controladas.

Al principio no ocurrió nada ya que en los comienzos, la inmunidad de grupo actuó a favor de los defensores de la no vacunación. Más adelante los sucesos eran lo suficientemente aislados como para no alarmar a las autoridades. Para cuando decidieron tomar medidas, éstas fueron ineficaces.

La versión oficial decía que la epidemia era una mutación conjunta (algo inusual) del virus del sarampión, de la rubeola y una nueva cepa de gripe. Vamos, algo completamente fuera de cualquier previsión o estimación que se pudiera hacer. Básicamente porque las dos primeras, al estar incluidas en la vacuna triple vírica, se consideraban prácticamente erradicadas.

El aumento del número de casos de estas enfermedades habían propiciado que se incrementase la cantidad de virus “vivos”, y estos, por simple probabilidad estadística, habían mutado hacia cepas más peligrosas. Y combinados eran mortales. Pero lo peor de todo era la alternativa: una vacuna que en un porcentaje muy reducido de los casos protegía frente a los virus pero que en el 100% de los pacientes provocaba la esterilidad.

La decisión era imposible: lo humanidad moriría rápidamente o agonizando.

Se intentaron crear reservas de personas “limpias”, tanto en emplazamientos protegidos con muros, alambradas y torres de vigilancia (lo que hasta este momento se consideraban cárceles) que no tenían reparo en repeler cualquier acercamiento mediante disparos, como subterráneos en bunkers nucleares adaptados. Y, como suele pasar siempre, sólo para la élite: políticos, empresarios y en definitiva quien pudiera pagarse la estancia. Esto dejaba poco lugar para los científicos, pero el pánico no deja pensar. Y menos a personas que no estaban acostumbradas a ello.

Un problema añadido era que el período de incubación era altamente variable y podía oscilar desde un par de días hasta meses, lo que hacía prácticamente inviable las cuarentenas.

La desconfianza era general, y los asesinatos se convirtieron en el modo de vida de multitud de personas: si alguien se acercaba a pocos metros y no retrocedía ante el primer aviso, el segundo era mortal.

Aunque esto tampoco era solución, pues se vio, de nuevo demasiado tarde, que deshacerse de esos cuerpos era altamente arriesgado por el alto riesgo de infección. Por otro lado, si no se tomaban acciones, podían llegar a contaminar las reservas de agua.

Esto, que lo he relatado en pocos minutos, fue una guerra que duró más de 40 años. La última guerra. Y esta sí que ha sido mundial. Todos contra todos. Un país contra el de al lado por enviarle refugiados. Vecinos disparándose por las ventanas por desconfianza. Hermanos asesinándose entre sí.

Se hicieron mal muchas cosas. Ahora, con perspectiva, es fácil verlo. La población en general no estaba informada. El conocimiento científico para comprender el funcionamiento y la importancia de las vacunas de la inmensa mayoría de la población era nulo o casi. Los gobernantes estaban más preocupados de la opinión pública y de ganar dinero que de tomar medidas impopulares. La forma de recabar información más utilizada era visitar foros en internet, donde cualquiera podía poner la mayor de las burradas y no se necesitaba contrastar ninguna opinión.

Si queda algún superviviente, por favor, que tome nota y que no repita los mismos errores. Y suerte en la nueva Tierra.

Basado en esto y todas las noticias que hay últimamente sobre el tema.

Categorías:relato

Porque yo lo valgo

25/01/2012 3 comentarios

No conozco a ninguna mujer que quiera tener a una como “superiora”. Dicho por ellas mismas: “no hay nada peor que una mujer jefe”.

Y por mi experiencia, tienen más razón que un santo. No es sexismo, o al menos no “de esta parte”, si no que es una especie de “sexismo inverso”: para demostrar que han llegado arriba por sus propios méritos (un hombre nunca tendrá que demostrarlo, ya que se presupone) se vuelven unas auténticas arpías.

Y eso es precisamente lo que sucede en algunos sitios en los que he estado. Y como ejemplo, aquí va una pequeña situación, totalmente ficticia. O no. Que ha pasado, está pasando o puede pasar. Al meollo:

Se marcha el responsable de un departamento. Digamos que se jubila. Entonces, como suele ser habitual en estos casos (nótese la ironía), hacen una promoción interna, evalúan a varios candidatos, realizan exámenes, valoran diferentes posibilidades y al final un comité competente escoge a la persona idónea.

Vamos, que había por ahí una persona que estaba hasta las narices de su jefe, ha solicitado cambiar de puesto y, aunque no tuviese ni la preparación ni los conocimientos para llevar a cabo las nuevas tareas, y despedirla supondría una pasta a la empresa, aparte de que tiene ciertos contactos que la atan, la ponen en la vacante que hay.

Pero claro, para su anterior puesto podía estar más o menos capacitada y ser una auténtica experta (que era que no), pero para el nuevo, ni flores. Necesitará un proceso de aprendizaje. Pues no. Nada más llegar, para que se note claramente que hay nueva gerencia en el departamento y personificando y escenificando perfectamente el dicho “entrar como un elefante en una cristalería”, ha decidido darle la vuelta a todo. Pero, a parte de cambiar la parte administrativa o de gestión de arriba a abajo, modificar procedimientos que se habían depurado a lo largo de años y funcionaban perrfectamente,… ha decidido que la parte técnica (aplicaciones y soporte a las mismas) también tiene que cambiar. Porque sí. No porque tenga un “pasado” tecnológico y sepa cómo van las cosas, no, si no porque “hay que hacer algo para que se note que hay nueva jefa”. Y claro, ¿qué es lo más sencillo y que, en estos tiempos de crisis, más va a alegrar a sus jefes? Pues reducir costes.

Así que ha tomado la decisión de reducir al personal técnico al 50%. Y encima, como es una subcontrata (por supuesto, desde hace unos años y con la proliferación de las charcuteras, nos han vendido la moto de que es mucho más barato subcontratar a un grupo de personas durante años a 4X€ anuales que contratarlas por X€ anuales), ha bajado el presupuesto para quien se quede.

Pero el mayor problema es que las personas que deberían haberla dicho “no, no se puede hacer eso, y menos ahora, que estamos empezando nuevos proyectos” lo que han hecho ha sido agachar la cabeza y decir “sí, bwuana”.

De verdad, nos estamos yendo a la p. mierda. Por un lado, la gente competente (no todos, por suerte) se está marchando. Por otro lado, los que quedan, en su mayor parte unos incompetentes o unos pusilánimes que no sirven para llevar la contraria a los jefes aunque estos planteen auténticas estupideces, están destrozando lo poco que queda.

El futuro está jodido si no hacemos algo pronto.

Y como he dicho, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. O no.

Categorías:informática Etiquetas: ,

Parque Infantil

Como ya puse en otra entrada, hay en Leganés un parque de bolas la mar de interesante.

Y además, ahora estrenan web (ocio turuletas), así que si queréis ver algo impresionante, algo deslumbrante, algo que os dejará con la boca abierta, la vista hechizada y la mano inmovilizada en el ratón, podéis entrar en la web.

Más que nada porque es mi primera web “pa’fuera”, el resto ha sido siempre cosas de curro. Y si veis cualquier cosa “rara”, o queréis más información, o por alguna extraña razón que no puedo llegar a imaginar os gusta, podéis hacérmelo saber con un comentario o a los “turuletos” en su blog.

Lo dicho, si queréis un parque infantil, de esos de piscina de bolas, con animación, cuenta cuentos,… y pasarlo bien, pasad por el parque… pero antes por la web, claro ;-)

Categorías:eto qué eh?, hijos Etiquetas: , ,

Te vas haciendo mayor…

…cuando cambian tus asociaciones musicales.

Antes:

Fatboy Slim (live at Brighton Beach) -> viaje con colegas

Discotheque wreck de Terrorvision con el Doom

Spider-webs de No doubt con Duke Nukem

Middle man de Terrorvision con Doom 2

ahora:

Cantajuegos -> viaje en familia

Cantajuegos navideño -> viaje en familia por navidad (y el resto del año)

Right Said Fred colgar y descolgar la ropa del colgador.

Categorías:eto qué eh? Etiquetas:
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.